Mantenimiento

Mantenimiento

El mantenimiento, si se habla del realizado a las embarcaciones, sometidas siempre a la agresividad del viento, del agua y de los microorganismos que se adhieren a sus paredes y piezas, comprende o supone en realidad, tres cosas en una: limpieza, protección y renovación.

Limpieza

No se necesita hacer hincapié sobre la limpieza, esencial no sólo para reducir el deterioro del barco, sino para que éste luzca agradable a quienes navegan en él, sean paseantes que disfrutan de un bello día de pesca o de doradas vacaciones en el Mediterráneo quizá; sea que se trate de la tripulación.

La limpieza previene también olores desagradables causados por algas, fangos o limos acumulados. El desaseo siempre es causa de manchas, decoloración, pérdida de funcionalidad de componentes o piezas, etc.

Protección

El aseo, su efecto inmediato es protección y renovación. La protección no solo contra los agentes meteorológicos, el agua y el roce, sino para disminuir el desgaste y el agotamiento del buque por uso, algo obvio e inevitable.

Proteger es echar mano a lo que la química industrial ha puesto al servicio del mantenimiento de las naves, una amplia gama de ceras, lacas, solventes, tintes, pinturas, aerosoles, grasas, lubricantes, esmaltes, bases de pintado, otros.

Los agentes de oxidación y erosión sumados al tiempo originan en todas las superficies de la embarcación, en todo su conjunto, un verdadero tallado de sus caras, si se vieran al microscopio. No es otra cosa lo que se ve cuando el barco, lancha, catamarán o bote, según se trate, no recibe una metódica y periódica limpieza y conservación: color barroso en el metal, porosidad e incluso agrietamiento y otros signos del descuido.

La protección ofrecida por la infinidad de productos para la náutica, junto a la acción de expertos o de cuidadosos particulares hace parecer cada barco como nuevo, funcionando plenamente, sin decaer, desempeñándose en los lugares y en las tareas para las que fue diseñado, fabricado y ahora conservado. No solamente eso, el mantenimiento lo convierte en un medio de servicio, de transporte o de recreación, siempre lustroso, mostrando su mejor apariencia.

Renovación

Renovación, un juego con el paso del tiempo, haciendo desaparecer sus efectos de deterioro. Es un tratamiento que va al fondo, literalmente, al fondo de los materiales de confección. Es la acción del sin fin de productos formulados para que su nave, su moto de agua, su lancha, su bote, luzcan siempre nuevos.

Incluso, dentro de la industria hay fórmulas para el lustre o pulido de las distintas superficies, productos destinados tanto a la apariencia como a la funcionalidad del objeto, pues no pocas veces ciertas partes, como anillos, barandales, tapones, roscas y tuercas requieren ser pulidas antes de volver a ser colocadas o puestas a tono. El mantenimiento es finalmente, un renacimiento constante de cada barco.

Sin hundirse, sin naufragio; pero sin mantenimiento, una embarcación puede zozobrar.

Mantenimiento 

Subcategorías

  • Limpieza

    La base infaltable para el mantenimiento de nuestros botes, lanchas, grandes barcos, es la limpieza. Sin ella, cualquier tarea de reparación o prevención pudiera resultar inútil o insuficiente. Incluye no solo acabados sino piezas móviles, y utensilios y aparatos de funcionamiento de la embarcación. Imprescindible, por ejemplo, la eliminación de residuos de alimentos. No obstante, debe ser ejecutada con la debida periodicidad y controlando lo hecho en cada jornada, para detectar problemas al mismo tiempo que se evitan reiteraciones innecesarias.

  • Pegamentos y adhesivos

    La palabra clave aquí es ‘juntas’, es decir, las juntas o empacaduras que de diversos tipos y materiales, llevan las embarcaciones en todo lugar. Los pegamentos y adhesivos garantizan casi cien por ciento de impermeabilidad, preservando interiores y maquinarias de la acción corrosiva y oxidante del agua y del aire. Los hay rígidos y flexibles, metálicos, de PVC y líquidos viscosos, cuyos agentes químicos reaccionan con el agua formando sellos permanentes, como las masillas o los fabricados de neopreno.

  • Accesorios Pintor

    Si el barco cuenta con personal de mantenimiento pero carece de materiales y accesorios para llevar a cabo esta labor, no podrá garantizarse un mínimo de vida útil al mismo. El pintor deberá contar con accesorios como: cinta pegante, llaves de plomería, aplicadores, guantes, anteojos protectores, tapabocas y calzado de seguridad, solventes, envases diversos, espátulas, cintas de medir, bandejas, brochas, compresor, gorra y vestimenta adecuada. Todo, tanto si se trata de pintar en puerto, como si se practica navegando.