Cabuyeria

Cabuyeria

Con el nombre de cabuyería se conoce entre navegantes y expertos al conjunto de cuerdas bien dispuesto con el cual se dota a toda embarcación a los fines correspondientes, especialmente aunque no exclusivamente, si se habla de naves a vela, veleros de competencia o de recreo; o los buques escuela o de entrenamiento militar naval de las distintas armadas o fuerzas navales en el mundo.

Las cabuyas o cuerdas en navegación no son nada superfluo, no se trata de hilos y nada más. Con ellas se hacen numerosas tareas en un barco: sostener los aparejos, capturar la pesca, sacarla del agua, improvisar redes o repararlas, mover velas y tensarlas, reforzar el barandal, afirmar la carga cuando se trate, anclar, remolcar carga, subir y bajar botes, recoger objetos del agua, lanzar salvavidas, recuperar los arpones y mucho más.

Fondeando

Equivalente al freno de estacionamiento o freno de mano de los automóviles, las embarcaciones tienen cuerdas o cabos de fondeo, la cabuyería de fondeo, los cuales impiden que la embarcación una vez detenida en puerto o en la rada, vaya a la deriva. El más importante es el cabo de anclaje, a cuyo extremo se encuentra el ancla cuyo peso y enganche cumple ese fin.

Navegando

Y en plena navegación se usan de igual modo numerosos amarres, lazos y cabos, sobre todo hablando de veleros. Todas las velas se sostienen y se hacen funcionales mediante ellas y usando múltiples lazos especiales. Son cuerdas elásticas o firmes, muy resistentes, como las usadas en el deporte de la escalada; la mayoría confeccionadas con materiales resistentes al salitre y adecuadas al trato extremo. Las drizas y las escotas son cuerdas para tensar las velas, por ejemplo.

Las escaleras que dan acceso a la cima del mástil principal de los veleros, pueden hacerse enteramente con cuerdas. A veces los veleros están provistos de escaleras fijas pero sus pasamanos son de cabuyería, no obstante.

La relevancia de todo el cordaje náutico se echa de ver en la heráldica o los emblemas navieros: anclas, nudos y cuerdas están en casi todos ellos, incluyendo las charreteras sobre los hombros de los oficiales navales.

Llegando a puerto

A la llegada a puerto vuelven las cuerdas a cobrar su relevancia, cuando la embarcación debe enfrenar, alinearse según la capacidad del puerto o de la bahía; o de la corriente del río o mar, simplemente. Surgen otra vez los aparejos de fondeo y la pericia del navegante para hacer o deshacer nudos y gazas fijándose en ganchos dispuestos para eso o en los guardacabos.

Toda la cabuyería, desde la de un botecito a remos para recorrer lagos artificiales en algún parque, hasta la de los grandes buques, toda ella siempre está confeccionada siguiendo estándares internacionales de calidad y según hallazgos de investigaciones científicas respecto a resistencia, flexibilidad, peso liviano, etc. Se trata de lograr la mayor funcionalidad al tiempo que máxima resistencia contra la corrosión y la humedad permanente.

Cabuyeria 

Subcategorías

  • Cabos de Fondeo

    Se trata de que la embarcación, pequeña o grande, debe tener a bordo cabos de fondeo, se entiende las amarras para mantener el barco atado al muelle o puerto cuando no navega. De lo contrario sería arrastrado por el movimiento de las aguas. Las hay confeccionadas en el mejor nylon o polyester, elásticos o firmes, además de poseer en los extremos ganchos o aros inoxidables para la fijación. También es necesario el cabo del ancla, cuyo tamaño variará conforme el calado de la embarcación.

  • Cabos de Amarre

    Nuestra embarcación debe estar equipada no solamente con las amarras que sirven para fondear o atracar, sino con un conjunto de cuerdas para el ancla, para las velas, para maniobras diferentes. Y por supuesto el lugar y la forma de disponerlas para que estén siempre listas cuando deban ser usadas, o sea, adecuadamente anudadas o encordadas en un guardacabos, una especie de tambor o carrete gigante que evita el enredado. Los cabos en una nave de velas son casi como el alma de la navegación.

  • Sandow e Hilos de Gaza

    El sandow es una cuerda o cabo antitorsión, compuesto de un alma o cuerda propiamente dicha, cubierta o forrada por una funda resistente pero flexible que lo hace compacto y duradero. Resiste a la abrasión y protege el alma de goma de estiramientos excesivos y enmarañamientos. Las gazas no son más que la serie casi infinita de lazos o nudos especiales para navegación, cuya hechura es arte del experto marinero o como sucede hoy día, que las básicas vienen con las cuerdas disponibles en el mercado.

  • Accesorios Cabuyería

    En sus respectivas fundas o en guardacabos de tamaños diferentes se conservan mejor las distintas amarras de nuestro bote. Por tanto será mejor equiparnos con accesorios de cabuyería, como las mencionadas fundas, una grasa neutra lubricante, como vaselina, para la flexibilidad, pero también los carretes. Y por supuesto tomar en cuenta la multitud de materiales con que está confeccionada hoy la cabuyería: nylon, polyester, poliamida, polipropileno, es decir, nuevos materiales resistentes a los excesos de presión y a la corrosión.